Honorun nació de un objetivo. El mío.
Durante meses luché por cruzar una línea de meta. Los despertadores al amanecer, las salidas bajo la lluvia, los dolores, las dudas, los fracasos… y después el día en que todo mereció la pena.
Con la medalla guardada, me quedó un miedo: olvidar. Olvidar lo que aquel camino me había costado y lo que me había enseñado.
«Una app guarda números. Yo necesitaba algo que se pudiera tocar, llevar puesto y colgar en la pared.»
Un recordatorio físico de lo que has superado: los dolores y las batallas, los fracasos y también los éxitos.
Así nació Honorun: para honrar cada carrera y todo lo que hizo falta para vivirla.
- Romain
